El Platanal, La Planta, sitio en donde se genera luz. Benjamín González Oregel

El Platanal, La Planta, sitio en donde se genera luz

BENJAMÍN GONZÁLEZ OREGEL

Pero la luz  no brilla por ninguna parte

El Platanal, Mpio. de Jacona, Mich., —   “Te invito a El Platanal, para que escribas un Puebleando”, me soltó el maestro, artista del pincel, Aurelio García Lúa. “Estoy pintando unos murales para una congregación religiosa, formada por frailes”. En la parte trasera de su camioneta pick up, cargaba una pintura. Un retrato al óleo sobre una piedra laja, de unos 4 ó 5 centímetros de espesor. Las ondulaciones propias de la roca hacían más evidentes la enmarañada y crecida barba del personaje allí representado.

Además, “para que veas una reliquia de la tecnología porfirista, aún en servicio: la planta hidroeléctrica”, indicó.

Con lo poco que he podido encontrar, en la Internet, puedo decir que esta comunidad nació con la instalación de esa planta. Al parecer, la primera en su género en el territorio michoacano. Es verdad que el nombre oficial del poblado es el de El Platanal. Empero, para el común de la gente, en la región el nombre con el que mejor se le identifica es con el de La Planta. Y pertenece al municipio de Jacona de Plancarte.

Guanajuato Power

La Guanajuato Power and Electric Company nació en marzo de 1902, en el estado de  Colorado, Estados Unidos, con un capital inicial de 3 millones de oro americano. En agosto de ese mismo año ya había adquirido la concesión, de parte del gobierno mexicano, a través de Carlos M. Rubio, para el aprovechamiento de la energía motriz de la corriente del río Duero, en el distrito de Zamora, según la maestra María Leticia Galván Silva.

No conformes con eso, los inversionistas consiguieron que el Congreso local autorizara al gobernador del Estado, don Aristeo Mercado,  pudiese otorgar exenciones de impuestos; así como una franquicia para la realización de sus actividades empresariales, sin perjuicio del Estado. Lo más sobresaliente: le fue autorizada, sin el pago de los derechos arancelarios, la importación de maquinaria, instrumentos científicos y los aparatos necesarios para el trazo, construcción y explotación de las mismas obras, sin costo alguno. Las inversiones en bienes muebles e inmuebles, mientras fuesen destinadas a los objetivos de la concesión, quedarían libres de las correspondientes retribuciones estatales o municipales; “incluyendo los de traslación de dominio, así como los derechos de registro, por el término de 30 años, a partir de 1903”, año en que se inauguró el complejo. Lo que sí aceptó la compañía fue estar bajo la jurisdicción de los tribunales mexicanos en todos los negocios. Con esto perdía cualquier derecho de extranjería, ya que era considerada como una empresa mexicana. Aunque todos sus asociados fuesen extranjeros. Se comprometió, además, a proporcionar los servicios de alumbrado público a la ciudad de Zamora y a la villa de Jacona.

Aristeo Mercado fue un militar nacido en la Hacienda de Villachuato, jurisdicción de Puruándiro, el 30 de septiembre de 1839, que estudió en la capital la preparatoria y la carrera de ingeniería. Fue oficial del ejército mexicano durante la Segunda Intervención Francesa en México. Gobernó el estado de Michoacán desde el 16 de septiembre de 1892 hasta el 13 de mayo de 1911. Fue el último gobernador porfirista en Michoacán. Murió en Morelia, en 1913.

Pero el nacimiento de la Guanajuato Power no fue el único en Michoacán. Meses después apareció la Michoacán Power. Todo durante el gobierno de don Aristeo Mercado (y aquí vale la pena preguntar ¿qué tuvo que ver esto, la dinastía Moreno, con la que tuvo amistad don Porfirio, propietaria de Guaracha? Tangancícuaro no está lejos, y alguna raíz debieron tener los hacendados en esta última población).

Sin embargo, todo cambió con la revuelta revolucionaria de 1910. Las compañías sufrieron serias bajas en cuanto a sus intereses. Los inversionistas estadounidenses temían por sus inversiones, ya que su participación en el rumbo de los hechos que se vivían en el país, desde su punto de vista, podía influir en el resultado final del conflicto armado.

Adiós al compromiso

En los albores de la década de los 20´s, del pasado siglo, la Guanajuato Power, que se había olvidado de su compromiso de no considerarse extranjera, a través de sus consulados, solicitó al gobierno federal el pago, como indemnización,  por las pérdidas sufridas durante la lucha armada. Esto la llevó a verse inmiscuida en un enredado juicio de amparo, al que acudió, para impedir que el gobierno del Estado, encabezado por don Francisco J. Múgica, le embargara sus bienes, por “falta de pago de impuestos” (el general Múgica había sido recaudador de rentas en Chavinda, durante el largo gobierno de don Aristeo, y algo debía saber del negocio). Todo, a raíz de una iniciativa, por parte del Congreso local, para poder echar a andar el Proyecto de Presupuesto de Ingresos, en el que se incluía la tarifa por derechos de patente para las plantas generadores de luz eléctrica de primera clase. De esta manera, por primera vez, desde su creación e instalación, las compañías se vieron obligadas a pagar miles de pesos. Todo, a raíz de la puesta en vigencia de la Constitución de 1917.

Sin embargo, el dinero no llegó a las arcas municipales de Jacona. La Guanajuato Power logró que la Justicia Federal la protegiera, mediante una declaración en la que afirmaba que el ayuntamiento jaconense y el visitador de hacienda habían violado los artículos de la Carta Magna. Para tal efecto, la compañía contó con el apoyo y asesoría fiscal de la Oil Pierce Corporation, que la defendió ante Hacienda.

Era tal la influencia que ejercían las compañías extranjeras que el propio gobernador constitucional del Estado, el tingüindinense Francisco J. Múgica, debió abandonar el cargo al verse envuelto en litigios judiciales, políticos y agrarios, 2 años después de haber sido electo. Tocó al general Lázaro Cárdenas del Río, en 1928, cambiar drásticamente el rumbo de la compañía. 2 años más tarde, el gobierno tomó las medidas conducentes y solicitó el pago de impuestos, dado que con las reformas de 1917 dejaban de ser efectivas las exenciones de impuestos otorgadas en 1903. De esta manera, al verse forzada, la compañía tuvo que firmar un nuevo contrato con el gobierno  del Estado.

Para 1936, con Cárdenas en la Presidencia, la situación ya no le era favorable a la Guanajuato Power, ni a las inversiones extranjeras, al quedar a merced de  leyes y autoridades locales. En 1939, las medidas en lo referente a la planta generadora, en lo relativo a los impuestos, corrieron a cargo del gobierno Federal.

Todo terminó el 27 de septiembre, de 1960, cuando el presidente Adolfo López Mateos decretó la nacionalización de la Industria Eléctrica.

El país, dueño absoluto

“Ese acto marcó el inicio de una acción muy amplia de nacionalización, habida cuenta que en su oportunidad fue complementada mediante una reforma al Artículo 27 de la Constitución de la República, a fin de que con fecha 27 de diciembre de 1960, quedase consagrado en el párrafo sexto el siguiente texto:

“”Corresponde exclusivamente a la Nación generar, conducir, transferir, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares y la Nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines”.

“De esta manera, a través de la reforma transcrita quedó sellado el proceso de nacionalización iniciado dos meses antes y a partir de esa acción nuestro país pasó a ser dueño absoluto de un recurso necesario para impulsar su desarrollo.

“López Mateos dio así paso fundamental en la vida de nuestro país; tan trascendental como el que el general Lázaro Cárdenas del Río diera el 18 de marzo de 1938, al expropiar la industria petrolera”, escribió Guillermo Cosío Vidaurri, el 6 de octubre del 2008.

La Planta, en la actualidad

Según lo recabado por el corresponsal, en la actualidad la planta hidroeléctrica que aquí se encuentra es, como siempre ha sido, “muy productiva”, gracias a que cuenta con 2 unidades generadoras de energía. Aquí, las máquinas trabajan las 24 horas del día, los 365 días del año. Con una condición: esto es posible sólo si se cuenta con agua suficiente para las 2 unidades.  Ha trascendido que durante las temporadas de esquiaje, de secas, la planta pone a funcionar una máquina de mayor potencia. “Una máquina 7MW”, asegura un vecino que, se nota, conoce del tema. Por lo que, podemos intuir, durante le época de lluvias deben de funcionar ambos generadores (al parecer se trata de una 5MW), con lo que se pueden obtener entre 8 mil 900 y 9 mil kilowatts, cada mes, cuenta el informante. Mismo que opina que, con lo que se genera en este lugar se alimentarían las ciudades de Zamora, Jacona y la propia tenencia. Aunque se entiende que lo que se genera en todo el sistema eléctrico nacional, lo que se produce por central, no necesariamente se utiliza o se queda en la región. Todo se envía a la central y, desde allí, se reparte para su comercialización

Para el común de la gente, estas cosas pasan inadvertidas. Sin embargo, entre la población existen ciudadanos que, ya sea de oídas, o por lazos de amistad o sangre, consideran entender lo que allá, detrás de las bardas y cercados sucede. De allí que, a pesar de la productividad de la planta, se pueda suponer que en tiempos no muy lejanos, el complejo podría ser objeto de modernizaciones, con el fin de potenciar su capacidad de producción. Con esto se aprovecharían mejor las aguas del lago de Camécuaro. Lo que implica la existencia de convenios con la Conagua.

Una información, de la que no se puede tener certeza, es respecto al número de personas que prestan sus servicios en las impecables instalaciones –vistas desde la amplia calle, de alargados jardines, separados de los carriles de circulación por jardineras que hacen las veces de asientos–. Características que no muestran ni la oficina del Jefe de Tenencia, ni el espacio que se anuncia como asiento de la delegación del SUTERM (Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Méxicana), liderado por Víctor Fuentes del Villar, una de cuyas virtudes consiste en haber sido, según los conocedores, sobrino de Leonardo Rodríguez Alcaine. En lo que coinciden es cuando señalan que el personal que aquí labora es de base. Solamente desempeña esta función. Nada tiene que ver con áreas como la comercialización, la transmisión, o en el centro de control de energía. Por experiencia, los habitantes de El Platanal saben que, desde siempre, las actividades han sido y son supervisadas o dirigidas por un ingeniero.

El olvido

Mientras recorro las calles de la comunidad, me asaltan recuerdos muy gratos. Tengo la fortuna de haber conocido a gente nacida aquí, con la que me une una gran amistad: la familia formada por  don Francisco Ibarra y doña Carmelita Cortés. Él, empleado de la Comisión. No podía ser de otra manera. Ella, inolvidable e incansable mentora. Directora de más de una renombrada institución educativa de Zamora. Al ver el mal estado en que se encuentra buena parte de la infraestructura de la población, trato de entender las condiciones que, en parte, los pudo haber obligado a dejar el caserío existente en esos años.

Lo malo es que, transcurridos más de 60 calendarios, comunidad y habitantes de la misma no pueden ocultar el olvido en que los han mantenido las autoridades. Principalmente las administraciones municipales –aunque no salen bien librados los gobiernos local y federal–, de varios colores: tricolores, azules y hasta los del FCRN. Parece injustificable que un municipio, menos pobre que muchos de la región, como lo es Jacona, haya preferido voltear la cara hacia otros lados, y no atender las necesidades más apremiantes de la tenencia y sus moradores.

La administración que encabeza don Martín Arredondo tiene mucho qué hacer en este campo. Los callejones que desembocan sobre la amplia calle principal, además de la tradicional anarquía con que se trazaron, nada bueno dicen de sus gobernantes al carecer de lo que ahora resulta indispensable para la vida. La capa de asfalto de la calle mayor pide,  a gritos, ser renovada. El tráfico vehicular es pesado, aunque necesario, vista la actividad en que se mueve la economía del pueblo.

Aquí, en donde la patrona es la Virgen de Guadalupe, cuya imagen se venera en una moderna iglesia parroquial, contrariamente a lo que se observa en otros sitios, las calles no lucen la desolación que se palpa en otros lugares. Muchos son los jornaleros que, cada mañana, tienen que salir en busca del trabajo que, en la cabecera del municipio, o en las comunidades vecinas, suelen encontrar. Dicen que, diariamente, devengan salarios que oscilan entre los 150 y 160 pesos. A los que deben descontar, no siempre, los pasajes.

La tarde es gris, y es tiempo de abandonar el pueblo. El camino que deben recorrer, pueblo y autoridades, se ve tan empinado y requerirá tanto esfuerzo como el que hay que hacer para alcanzar la cumbre de La Beata, montaña que observa desde el norte. Porque,  es paradójico que, en La Planta, sitio en donde se genera luz, ésta no brilla por ninguna parte. Como sí destella, vistos desde la parte alta, sobre la llanura que se extiende hacia el noroeste y en la no tan lejana Zamora.

Autor:
(Tomado de GUIA, Semanario Regional Independiente,
Zamora, Mich., México. http://www.semanarioguia.com.mx )
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2 Responses

  1. […] El Platanal, La Planta, sitio en donde se genera luz. Benjamín González Oregel. […]

  2. Buenos datos fiscales, pocos datos sobre el poblado y su historia.

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