Jornada estatal deportiva, cívica, cultural y de habilidades, en Ario de Rayón. Por Amparo Solís Barragán

Jornadas en Ario de Rayón, 12Jornadas en Ario de Rayón, 9

Con 9 primeros lugares
CBTA de Maravatío triunfador en Jornadas Estatales;

De Erongarícuaro, la Señorita DGETA
POR AMPARO SOLIS BARRAGAN
ARIO DE RAYON, Mich., 28 de mayo de 2014.— El Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) 181 de Maravatío fue el triunfador de la XXVIII Jornada Estatal deportiva, cívica, cultural y de habilidades y destrezas que se llevó a cabo esta comunidad, del 21 al 23 de este mes, al obtener 9 primeros lugares en las diferentes disciplinas.Jornadas en Ario de Rayón, 15
Las competencias ganadas fueron declamación, canto en dueto, canto en trío, baile regional y en futbol femenil, atletismo varonil 400 metros, atletismo femenil 100, 400 y 3 mil metros.Jornadas en Ario de Rayón, 16
El CBTA 07 de La Huerta, de Morelia, fue el ganador en la elaboración de documentos electrónicos y quedó en segundo lugar el CBTA de Tiríndaro Mpio. de Zacapu y en tercero el de Nahuatzen.
LOS RESULTADOS
En el concurso de escolta de bandera, primer lugar CBTA de Benito Juárez, segundo lugar, Maravatío y tercer lugar Tepalcatepec.Jornadas en Ario de Rayón, 13
En Banda de marcha, primer lugar CBTA de Emiliano Zapata, segundo lugar Indaparapeo y tercer lugar La Huerta, de Morelia.
En oratoria, primer lugar Edgar Campos Vaca, CBTA Benito Juárez; segundo lugar, Brenda Stephanie Mendoza de Maravatío, y tercer lugar Araceli Magaña Huante, de Tiríndaro.Jornadas en Ario de Rayón, 14
Canto de solista, primer lugar Tiríndaro, segundo lugar Morelia y tercer lugar Copándaro.
Canto en dueto: primer lugar Maravatío, segundo lugar Tepalcatepec y tercer lugar Morelia.
Canto en trío: primer lugar Maravatío, segundo lugar La Huerta de Morelia y tercer Jornadas en Ario de Rayón, 11lugar Taretan.
Baile regional: primer lugar Maravatío, segundo lugar Jungapeo y tercer lugar Benito Juárez.
En danza, primer lugar Jungapeo, segundo lugar Nueva Italia y tercer lugar Maravatío.Jornadas en Ario de Rayón, 10
En la elaboración de productos lácteos, primer lugar Nueva Italia, segundo lugar Ario de Rayón y tercer lugar Morelia.
En injertos primer lugar para Nueva Italia, segundo para Tepalcatepec y tercero para Ario de Rayón.
Cabe señalar que las Jornadas tuvieron como sede el CBTA 290 de Ario de Rayón y se realizaron en diversos lugares, sobre todo en las competencias deportivas, que por cierto quedaron de la siguiente manera:Jornadas en Ario de Rayón, 8
Futbol varonil, 1er lugar Tepalcatepec, 2º lugar Taretan y 3er lugar Ario de Rayón.
Futbol femenil, 1er lugar, Maravatío, 2º lugar, Fco. J. Múgica y 3er lugar. Tocumbo.
Basquetbol varonil, 1er lugar Emiliano Zapata, 2º lugar Benito Juárez, y 3er lugar Nahuatzen.Jornadas en Ario de Rayón, 6
Basquetbol femenil: 1er lugar La Huerta, 2º lugar Benito Juárez, 3er lugar Taretan.
Voleibol varonil: 1er lugar Coahuayana de Hidalgo, 2º lugar Nueva Italia y 3er lugar Tepalcatepec.
Voleibol femenil: 1er lugar Nueva Italia, 2º lugar, Tepalcatepec y 3er lugar Jornadas en Ario de Rayón, 5Coahuayana.
Atletismo varonil 100 mts.: primer lugar, Alexis Santos Ordaz, CBTA 049; segundo lugar Luis José Paniagua García, CBTA 290; tercer lugar Mauricio Iván Rosales Alanís, CBTF Nº 6.
Atletismo varonil 400 mts.: primer lugar, Braulio Beltrán Bautista, CBTA 181; segundo lugar, José Adrián Hernández Gutiérrez, CBTA 241; tercer lugar Juan Carlos Vera Torres, CBTA 290.Jornadas en Ario de Rayón, 4
Atletismo 3,000 mts. varonil: primer lugar, Isarael Juárez Saavedra, CBTA 237; segundo lugar, Ramiro Castillo Campos, CBTA 239 y tercer lugar Heriberto García Silva, CBTA 234.
Atletismo 100 mts. femenil: primer lugar Ana Palmira Ríos Fernández, CBTA 181; segundo lugar Rosa Ivet Dueñas León, CBTA 084 y tercer lugar Karen Guadalupe Gutiérrez Arrejín, CBTA 070.Jornadas en Ario de Rayón, 3
Atletismo 400 mts. femenil: primer lugar, Ma. Fernanda Bautista González, CBTA 181; segundo lugar, Fátima Hernández Mora, CBTA 049 y tercer lugar Brenda Yanet Martínez Chávez, CBTA 070.Jornadas en Ario de Rayón, 2
Atletismo 3,000 mts. femenil: primer lugar Vanesa Alejandra Bautista González, CBTA 181; segundo lugar Morelia López Salazar, CBTA 07 y tercer lugar Joselyn Cambrón García, CBTF Nº 06.

Jornadas en Ario de Rayón, 11
LA REINA
En el concurso de Señorita DGETA (Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria) que se llevó a cabo en el Teatro Obrero de Zamora, la reina fue del CBTA 239 de Erongarícuaro, la primer princesa del CBTA 236 de Villamar y la segunda princesa fue del CBTA 153 de Benito Juárez.
En ajedrez varonil, el primer lugar lo obtuvo Angel Alfaro, del CBTA 114, segundo lugar Antonio Barriga, del CBTA 239 y tercer lugar para Víctor Esparza, CBTA 236.
En ajedrez femenil: primer lugar Samanta Ruiz, CBTF Nº 6, segundo lugar Isabel Pérez, CBTA 236 y tercer lugar para Yaneli Barragán, CBTA 49.

Jornadas en Ario de Rayón, 1
GRAN EXPERIENCIA
Para el director del CBTA anfitrión, Roberto Ramírez Roque, la experiencia es que “es importante trabajar en equipo, que todos los trabajadores colaboren y más cuando somos pocos. Ya que ser sede en la organización implica una total responsabilidad y sin el apoyo de las autoridades del municipio sería más complicada dicha organización; fue una gran experiencia por la convivencia tanto con directores, docentes, personal de apoyo, alumnos y padres de familia”.Jornadas en Ario de Rayón, 16
También expresó su agradecimiento al “Honorable Ayuntamiento por su apoyo incondicional”.
El lugar sede de la próxima jornada estatal se decidirá en el mes de noviembre o diciembre en que se llevan a cabo las jornadas regionales que comprende tres regiones: Centro, Occidente, y Oriente.
La clausura fue el día 23 de mayo a las 13:00 hrs. en el Salón La Huerta, antes de la comida de despedida, con la presencia del MVZ Jesús Medina Martínez, subdirector de Enlace Operativo de la DGETA en el estado de Michoacán; el Ing. Angel Mata Alcántar, responsable estatal de las actividades deportivas, cívicas y culturales de la Dirección de Educación Tecnológica Agropecuaria; el Ing. Noel Solorio Suárez, Coordinador del Concurso de habilidades y destrezas de la DGETA en Michoacán y los 22 directores de los planteles participantes.Jornadas en Ario de Rayón, 18 a
Así concluyó un evento cultural muy relevante en esta comunidad que la llenó de movimiento y colorido durante los días de las actividades.

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Hoy revolución significa echar el freno de emergencia. Leonardo Boff

Hoy revolución significa echar el freno de emergencia. Leonardo Boff.

vía Hoy revolución significa echar el freno de emergencia. Leonardo Boff.

Tangancícuaro. Benjamín González Oregel

Puebleando  Tangancícuaro, lugar donde se clavan las cosas

Aunque sus hijos  prefieren, muchas veces, no plantarse

(Primera y Segunda partes. Más Complemento )

BENJAMÍN GONZÁLEZ OREGEL

 (Primera de 2 partes)

Tangancícuaro de Arista, Mich.—  Tangancícuaro, que es un compuesto de las palabras purhépechas, tanaci, que significa cosa, y kua, con la que se designa clavada, hundida, y el sufijo ro, que se traduce lugares, interpretados por los conquistadores, se convirtió en cosa clavada, o donde se clavan cosas, según los escritos del historiador lugareño don Martín Sámano, en sus Apuntes para la Historia, aparecidos a finales de la década de los setenta, del siglo pasado. Basado en la versión dejada por don Diego de Besalesque, quien en su Historia de la Orden de San Agustín en Michoacán, al referirse a este lugar “Tangansécuáro”, le dio el significado antes anotado. Niegan, por tanto, las interpretaciones en las que se afirma que  el nombre proviene del término tarasco tanimo ítzi gua  ro. En donde la palabra itzí, se traduce como agua. Además, según anotó el historiador, no son 3 los manantiales existentes en el valle, sino 4: Cupátziro, Camécuaro, Junguarán y Toray. Todo esto sin tomar en cuenta la laguna que ocupaba, en aquellos tiempos, el centro del valle.

Cuando los primeros españoles llegaron, allá por el año de 1531, lejos estaba el caserío se estar apiñado. Las viviendas de los naturales se encontraban dispersas. Sin embargo, sus centros, comercial y religioso, se ubicaban en un sitio aún conocido con el nombre de el Acuitze (la víbora, en la lengua de los nativos). De esto, todavía hay vestigios, yácatas y ruinas de casas, según escribió el licenciado Eduardo Ruíz. Entonces, según el célebre historador, al lugar se le conocía con el nombre de Acuítza. Las ruinas existentes en un lugar llamado Las Capillas, revelan el grado de esplendor que alcanzó la cultura local de la época. Aunque hoy, por lo visto, todas esas reliquias están condenadas a la desaparición, al ser arrancadas por quienes se dedican la fabricación de tabiques para la construcción.

Se sabe que entre los años de 1535 y 1545, los naturales fueron concentrados en lo que ahora ocupa la cabecera del municipio, con la finalidad de catequizarlos. Realmente, la intención de los españoles era la de despojarlos de las tierras que labraban los indígenas, y que eran las mejores de la región. Para eso, los nuevos cauces del manantial de Cupátziro, en el tránsito hacia su confluencia con el río del Santuario, fueron desviados. El islote formado quedó comunicado con 5 puentes. Uno de los cuales, el de El Pescador, no ha mucho tiempo permanecía intacto.

En cuanto al despojo de tierra de que fueron objeto los aborígenes, se habla de que, conocida la fertilidad que dan el clima y el agua, una vez conocidas por los peninsulares avecindados en Jacona y Zamora, fueron las causas de tal acción.  Se menciona el nombre de un tal Francisco Martín Trasierra, como el personaje que, en no pocas ocasiones utilizó la violencia para apoderarse de las tierras. Lo que motivó que la comunidad se quejase ante el virrey de la Nueva España, don Martín Enriquez de Almanza. Se sabe que éste, prestó oídos a las demandas de los naturales, y, mediante un escrito, alertó al Alcalde Mayor de Zamora, a quien ordenó:

“Don Martín Enriquez, hago saber a vos, el que fuera Alcalde Mayor de la Villa de Zamora, que por parte de los naturales de Tanguancítaro me ha sido hecha relación de que un Francisco Martín Trasierra, vecino de dicha villa, se le dio un mandamiento para la visita de un sitio de estancia para ganado menor, con una caballería de tierra, en términos del dicho pueblo de tanguancítaro y Jacona, el cual al presente se está presentando y haciendo otras diligencias, y que por dádivas inducimientos que el dicho Francisco Martín Trasierra ha hecho a ciertos maceguales amigos suyos, por la fuerza y contra su voluntad, les había hecho firmar consentimiento de lo que el dicho Francisco Martín pretende en mucho daño y perjuicio, de más de tener como tienen mandamiento de amparo, para que el susodicho, ni otra persona asiente sitio, no tome tierras en los dichos términos y en especial dentro de la banda del río. Atento a habérselas tomado muchas tierras para la población de la Villa de Zamora, y me pidieron los mandase guardar y remediar. Y por mí visto, por la presente os mando que este es mi mandamiento os sea mostrado, veáis el mandamiento que por mí está dado, en este caso a los indios naturales de Tanguancítaro, el cual habéis guardar y cumplir, según que por él se manda”. México, 10 de diciembre de 1579.

Fue obra de los agustinos la evangelización de los nativos. Como prueba del paso de esta congregación, se habla de que fueron ellos quienes construyeron el primer molino de trigo, la edificación del hospital. De aquel, los propios clérigos obtenían los conducente para su manutención, ya que, como bien dice el Evangelio, “no sólo de pan vive el hombre”, tiene que comer pan, para realizar el mandato cristiano.

En ese afán, con tal de que los frailes caminaran una senda menos ardua, fue que, alguna vez trataron de reunir a los distintos grupos que habitaban la región: los de Jacona, los de Santiago Tangamandapio y los de Tangancícuaro. Sin embargo, reunidos los representantes de cada uno de los pueblos mencionados, no se logró tal propósito. Las lenguas con que comunicaban cada una de las partes, eran distintas. Eso creaba un problema. Otro, lo era, y fue parte esencial a la hora del resolutivo: la calidad de los terrenos. Un tal Pedro Pérez, habló acerca de la inconveniencia de “congregar a Tangancícuaro con Xacona” ni “con Santiago, pero sí es necesario y debe tomarse en cuenta que la primera tiene mejores tierras que la segunda y que los (indios) de esta podrán asentarse en Rincón del Mezquite que está algo apartado de Xacona”.

Por acuerdo del obispo de la Provincia de Michoacán, don Martín de Elisacoecha, los servicios eclesiásticos quedaron en manos del bachiller  Francisco Xavier Dávalos, en su calidad de teniente de cura, del partido de Jacona. La entrega del juzgado eclesial corrió a cargo de fray Antonio Cuellar. Esto ocurrió el 15 de noviembre de 1768.

Sin embargo, justo es consignar que en archivo parroquial en que anotó la información, se tienen datos a partir de 1679, sabido como es que el pueblo fue destruido, consumido por las llamas, el 30 de octubre de 1816, de la conflagración escaparon, únicamente: el hospital, el convento y la iglesia parroquial.

Según los datos existentes, tocó a fray Joseph de Alica, firmar las primeras actas, como párroco, el 29 de octubre de 1679. 31 años más tarde, despachaba don Jacinto Ávila, desde el mismo encargo. El primero, de Alica a rubricar, como responsable de la grey católica, en 1730. El último de los agustinos que estampó su firma, como párroco del lugar, fue fray Joseph de Rayas, en 1740. Por eso la creencia de que hacia 1679, ya había sido construida la iglesia parroquial. Esto debió ocurrir entre los años de 1601 y 1678.

Tangancícuaro insurgente

Seguramente tocó a los arrieros del pueblo –actividad a la que se dedicaron muchos de los criollos avecindados en el pueblo–, al regresar de sus viajes por el territorio nacional, dar a conocer que en un pueblo de Guanajuato, un cura habíase levantado en armas contra el imperio español. Esto es creíble, porque cuando don Miguel Hidalgo y Costilla estuvo de paso, en Zamora, con rumbo a Guadalajara, un grupo numeroso, formado por naturales y mestizos, vecinos de esta población, se unió a su movimiento. La guerra de Independencia descompuso la vida social del pueblo. Principalmente la de los adinerados. Muchos de los cuales tuvieron que salir de la localidad, en busca de sitios más seguros.

De poco sirvieron las exhortaciones y amenazas del teniente de cura, don Francisco Mendieta. El primero de julio de 1811, una gran muchedumbre formada por vecinos, y armada con machetes y lanzas, salió a las calles en medio de gritos de. ¡Viva América! ¡Muera el mal gobierno! Los recién levantados, engrosaron las filas de José Antonio Torres, un insurgente de la región, que había tomado La Piedad, hacía poco tiempo.

Sin embargo, para muchos de los insurrectos, poco duró la aventura. En Tlazazalca, a fines de febrero de 1812, el ejército realista, al mando de Pedro Celestino Negrete, derrotó a las huestes insurgentes –en la batalla murió José Antonio Torres–. Esta pérdida, la del líder, fue la excusa enarbolada, 4 años más tarde, luego de una sorpresiva toma de la plaza de Tangancícuaro por las fuerzas insurrectas, para tomar venganza. Venganza que se concretó a pesar de las súplicas –se dice que se hincó–  del bachiller José Rafael Sarabia, el 30 de octubre de 1816. Fecha en la que el pueblo ardió, en su totalidad –con las excepciones arriba mencionadas: la iglesia, el hospital y el convento–. Nada quedó en pie, ante los azorados ojos de los moradores, quienes habían huido, con lo que pudieron cargar, a las cercanas montañas.

Las pérdidas, por la guerra

Seguramente, entre la clase alta, la pérdida más significativa fue el asesinato de un anciano, con 87 años a cuestas. Don Francisco Victorino Jasso y Dávalos. De quien escribió, no mucho tiempo ha, don Jorge Moreno, en estas páginas, cuando trató de uno de los testamentos que mayor impacto han tenido en la diócesis y la región: “El testador, Francisco Victorino Jasso nació en Tangancícuaro en 1724, de una familia de ascendencia española. Algún escritor nos dejó esta cita respecto al “pueblo de Nuestra Señora de la Asunción de Tangancícuaro… Hay en este pueblo 70 (setenta) vecinos españoles, cuyo principal giro es la arriería y el de conducir a Chihuahua y otros parajes de Tierra Adentro, azúcar, colambres, zapatos, sillas, frenos, y otros efectos regularmente habilitados de don (Francisco) Victorino Jasso (de Dávalos), comerciante el de muy grueso caudal y de un comercio extremadamente grande, así en lo respectivo a géneros de Europa como de mulada, partidas de ganado y demás producciones del reino”. En efecto Don Victorino Jasso, hombre activo y de amplia visión empresarial, llegó a organizar con cerca de 80 recuas de mulas y otros tantos hatajos de burros, así como una flota de varias carretas, un gran organización para comerciar y transportar especies, semillas, utensilios, etc. hacia todos los rumbos de la Nueva España; incluso llegó a incluir en sus itinerarios poblaciones de Guatemala y Texas. Tal actividad en manos de Don Francisco Victorino influyó mucho en la vida económica de Tangancícuaro y su región, no sólo por el movimiento de mercancías, sino también por dar trabajo a cientos de personas que se dedicaron a la arriería bajo sus órdenes. Se calcula que las ganancias anuales de sus negocios pasaba de los 100,000.00, cosa que parece ratificar lo que pagaba por igualas, tanto en el Diezmo como en el Gobierno, ya que, en 1784 pago por ellas más de 6,400.00. Más aún, agrandó su riqueza y actividad comprando varias haciendas y ranchos a los que hizo producir con eficacia en la siembra y la ganadería. Por diversas circunstancias fue asesinado durante la guerra de Independencia en junio de 1911”.

Las Haciendas de Don Victorino

“Al morir Don Victorino –continúa don Jorge Moreno–, mucha de su riqueza pasó a manos extrañas, pero la mayoría de sus inmuebles, mediante algunos subterfugios, pudieron quedar a salvo y ser asignadas a algunos de sus parientes. Tales inmuebles salvados fueron, sobre todo, las Haciendas y Ranchos que había adquirido y que lo habían convertido en “uno de los más grandes latifundistas del occidente de la Intendencia de Valladolid”, entre los que se contaban  las haciendas de San Juan Guaracha, la de Cojumatlán, la de San Antonio Guaracha, El Platanal y La Mula, y el rancho de El Rincón del Mezquite.

“La Hacienda de San Juan Guaracha (sin duda la más importante de todas ellas) la había adquirido Don Victorino en 1791, en una subasta. Dicha Hacienda, a pesar de su extensión y calidad de sus tierras, había estado casi ociosa por mucho tiempo, pero cuando Don Victorino la adquirió, comenzó a producir en abundancia maíz, trigo y caña de azúcar, además de que se pobló pronto de ganado vacuno (llegaron hasta 9,000 las reses) y equino (varios cientos de ellos). Más aún, se fue extendiendo poco a poco, invadiendo, por compra o ‘a la mala’ otros terrenos, de tal manera que pudo la Hacienda arrendar tierras a 30 familias de españoles llegadas a la región. Tales arrendamientos, a bajo costo (de 5 a 10 pesos anuales), supuso ganancias extras para Don Victorino y sostenimiento para aquellas familias y varios trabajadores más.

“Los límites de esta Hacienda eran los siguientes: ‘…por el oriente con la Hacienda de San Antonio, por el poniente con la de Cojuymatlán y pueblo de Sahuallo; por el norte con el pueblo de Guarachita y Hacienda del Platanal y por el sur con los pueblos de Jaripo, Totolán y Jiquilpan’.

“La Hacienda de Cojumatlán contaba con siguientes límites: ’…por el oriente con la Hacienda de Guaracha, por el poniente con el Río de la Pasión y Portillo de Santa Columna; por el norte con el pueblo y Valle de Mazamitla; por el sur con el pueblo de Cojumatlán y Laguna de Chapala’.

“La Hacienda de San Antonio: ’por el oriente con tierras de Santiago y Valle de Chavinda; por el poniente con las de San Juan Guaracha; por el norte con las del Platanal y por el sur con las de los pueblos de Jaripo, San Ángel y Tarecuato’.

“La Hacienda de El Platanal: ‘Por el oriente con la de San Antonio Cuesta Colorada; por el poniente con el pueblo de San Pedro Caro y Tierras de Vallejo; por el norte con el pueblo de Pajacuarán y por el sur con la Hacienda de San Juan Guaracha’.

“La Hacienda de La Mula: ‘por el oriente con tierras del Puesto del Muerto, por el poniente con las de Cuesta Colorada, por el norte con las de San Simón y por el sur con la de los ríos’.

“El Rancho de El Rincón del Mezquite: ‘por el oriente, poniente y norte con la Hacienda de San Simón y por el sur con la Hacienda de Las Cruces’.

(Continuará)

 

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Puebleando  Y Tangancícuaro, se recuperó, tras el impacto

sufrido

 
 

(Segunda  parte)

Tangancícuaro de arista, Mich.–  “Como consecuencia del profundo impacto que sufrió la comunidad por la destrucción de sus hogares –escribió el historiador local, don Martín Sámano Magaña–, desapareció, como por encanto, la división que existió desde su nacimiento entre los diferentes grupos que la integraban, formando un solo grupo humano, sin distinción de razas ni categorías sociales. A semejanza de un enjambre de abejas y bajo una perfecta disciplina, se dio principio a la reconstrucción, conducido paternalmente por el presbítero Vicente Ríos y el bachiller José Rafael Sarabia, este último teniente de cura de la parroquia del lugar”.

Se dice que las primeras reconstrucciones correspondieron a edificaciones que había existido en el centro del poblado. Así, la alcaldía fue levantada en el mismo sitio donde había funcionado, desde los tiempos de la Colonia. “Contigua a ésta, y por el lado sur –relató el historiador–, la casa de don Martín Sámano Galván; frente a esta, y en el solar que ocupó la casa del capitán Rojas, último representante del gobierno virreinal, fincó la suya el señor Jesús Munguía”.

En 1818, con su “propio peculio”, mandó construir, el presbítero Vicente Ríos, la capilla que se denominó Santuario del Señor de la Salud, en torno se encontraba el panteón que sirvió por cerca de 2 siglos.

En 1820, se iniciaron los trabajos y la edificación de lo que hoy conocemos como parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, “en la parte oriente del solar que ocupó la casa de don Francisco Victorino Jasso, cedido para tal fin, y contando para su construcción con la cantidad de 10 mil pesos”, donado por la señora María Dolores Moreyón de Jasso.

Para el historiador, todo lo anteriormente anotado se debió, en buena medida, a la ampliación de la superficie de tierra laborable, merced a la desecación de la ciénega; a la creación del primer sistema de riego, ya que utilizaron las aguas del río Mala Hora; al mejoramiento de la técnica para el curtido de pieles, en el sitio ahora conocido con el nombre de La Tenería; a creación de talleres para la carpintería de obra negra, en donde se fabricaban ruedas de carreta y arados para yuntas de bueyes; así como la venta de remate hecha por la hija de don Ignacio Jiménez, que había muerto repentinamente, llamada Angelina, quien estaba casada con don Antonio Méndez Padilla, propietario de la hacienda de Canindo, en cuyos terrenos abarcaban el lago de Camécuaro. Predio comprado por don Antonio Gómar, originario de Purépero, para fundar la hacienda de Camécuaro, aunque se trataba de un terreno cenagoso y que, mediante el esfuerzo e ingenio del nuevo dueño, fue transformado en un sitio laborable y fértil.

Como consecuencia de todos estos factores, llegaron al lugar varias familias, de la región, así como de algunos países europeos. Entre estas: don Pablo Tortoriello, originario de Italia, los licenciados Aguiar y don Gonzalo Echeverrieta, que fuera esposo de la poeta Primitiva Quiroz Sámano; los hermanos Alfonso y Florencio Prado, de Huesca, España.

Tangancícuaro, que en 1831 había sido  elevado a la categoría de Cabecera de Municipalidad, mientras que el Obispo de Michoacán, don José Clemente de Jesús Munguía en 1854, por su cuenta y riesgo, lo había erigido en curato independiente, con  la desamortización de los bienes eclesiásticos, sufrió “una recomposición de la propiedad agraria y de la propiedad rural. Las mejores tierras de labor se quedaron en manos de los más pudientes y a los humildes les tocó la periferia del pueblo y tan solo pequeños lotes que poco a poco fueron perdiendo por deudas o por presiones económicas”, señala Guillermo Fernández Ruíz, cronista de esta ciudad.

Porfiriato

“Durante el porfiriato –continúa Fernández Ruiz– hubo un auge constructivo en Tangancícuaro. En toda la región del valle de Zamora se desarrolló una estructura agrícola-comercial que naturalmente tuvo repercusiones visibles en cierta prosperidad de los habitantes y en la transformación del perfil urbano. Los cambios originaron nuevas necesidades y la adecuación de nuevos espacios para satisfacerlas: mercado, panteón, plaza, rastro”.

Tangancícuaro, que desde el 20 de noviembre de 1861 luce el apelativo de Arista, en memoria del general Mariano Arista, recibió el siglo XX, con sus mejores galas. Durante la última etapa del Porfirito, la primera década de la nueva centuria, estrenó empedrados en sus calles. Vio terminada y redecorada la iglesia y se terminó la construcción de las torres. Una en 1902; la otra 2 años después. El quisco lució alumbrado público un par de calendarios más tarde. Se construyeron presas, ruedos para las peleas de gallos, y se contó con servicio telefónico y de telégrafo.

     El reparto agrario

La reforma agraria se hizo efectiva, en el municipio, en 1925. Gobernaba el Esado el General Enrique Ramírez. El movimiento local fue encabezado por los señores: Epifanio Magaña, Miguel Sámano, Socorro Vaca y Benjamín Montañez. Se dijo, entonces, que a partir de ese momento, las 3 cuartas partes de los productos de la región beneficiaban a las 2 terceras partes de la población. Con este acto borraban la amarga experiencia en la que la mayor parte de las cosechas era enviada a la ciudad de Zamora.

Hoy, los agricultores locales, ven con orgullo que el producto de sus esfuerzos y desvelos.   Su actividad es de suma importancia para el municipio siendo sus principales cultivos: el maíz, el trigo, el sorgo, la fresa, la cebolla, la calabacita, el jitomate, el tomate, el frijol, la alfalfa, el garbanzo, la cebada, el chile verde, la papa y el brócoli. Atrás han quedado los tiempos aquellos en que los primeros habitantes del lugar sólo producían maíz, trigo y lentejas.

En el ramo ganadero, que también ocupa un lugar de primer orden, se crían especies de los ganados: bovino, caprino, porcino, ovino, aves de corral. Se realiza también la apicultura.

En el municipio existe gran actividad agroindustrial. Hay congeladoras, descremadoras, empacadoras,  plantas forrajeras, molino de trigo,, curtidoras, fabrica de mosaicos, tabique, tubos y aserraderos siendo está la principal actividad económica del municipio.

Personajes ilustres

En esta tierra vieron su primera luz, el poeta Rafael Paz Romero,
(1822-1875) , Ramón Silva Álvarez, filántropo , Primitiva Quiroz Sámano, poeta, Rubén C. Navarro, poeta (1892-1957), Ángel Morales, obispo de Sonora, Francisco Victoriano Jasso de Dávalos, benefactor del pueblo, Angel Mariano Morales y Jasso, obispo y político, fue diputado a las Cortes de Madrid antes de la Independencia de México, y ya de regreso  al Congreso Nacional, en 1837 fue miembro del Congreso de Gobierno.(1784-1843) , Mariano Irigoyet, Obispo de Abdera, Ramón Paz Romero, Fue poeta e impresor autor de “Recuerdos”
(1835-1911), Rafael Galván, sacerdote, sociólogo, apoyo la labor pro-agrarista, autor del libro de Derecho Civil Mexicano (1878-1940), David Marín Quiroz, revolucionario, se le concedieron dos condecoraciones al mérito militar (1890-1961), Rubén Claudio Navarro Murgia, revolucionario, poeta, desempeño algunos cargos administrativos durante el periodo del Presidente Venustiano Carranza, fue diputado local, agregado comercial de México en la ciudad de los Ángeles, Cónsul, editor del libro “Ritmos de Otoño”, fundo una compañía cinematográfica, fue nombrado hijo predilecto del pueblo de Tangancícuaro (1894-1958), Roberto Quiroz Guerra, Maestro Normalista, Director de Educación en el estado de Puebla y Yucatán Director Federal de Educación en el Estado de Jalisco, supervisor General y Jefe de Zona (1914-1978)  y Martín Sámano Magaña, profesor e historiador (1897-1987).

La migración

Vecino de Zamora, Jacona, Tlazazalca, Chilchota, Tingüindín, Purépero, Charapan, Los Reyes  y Tangamandapio, el centro urbano  de Tangancícuaro aparece, orgulloso, apenas el viajero deja las suaves ondulaciones y breves montañas que amorosas lo acunan. Y esta imagen la conocen muy bien sus hijos, principalmente los que, por tradición, por herencia y conveniencia, se han ausentado del terruño. No olvidemos a don Francisco Victorino Jasso, que llegó a ser considerado uno de los más grandes arrieros de la Nueva España y que, si él no viajaba –por aquello de que “al ojo del amo, crece el dinero”–, los arrieros que conducían sus recuas debieron contar, a cada regreso de los largos viajes –iban más allá de lo que hoy son las fronteras del país–, acerca de sus experiencias en aquellos sitios.

Fiestas,  y tradiciones

Cada  15 de agosto, la población celebra a su patrona, Nuestra Señora de  la Asunción. Pero ese es el último día del quincenario que, con el inicio del octavo mes del calendario, sacude a los católicos de la parroquia, hoy bajo la batuta del padre Nacho Gil Moreno, un joven sacerdote chavindense que antes había oficiado en sitios como Angahuan , Sahuayo y Jacona, como ecónomo del Seminario Mayor. Le auxilia el padre vicario Pedro Cortés, según cuentan los fieles. Porque tienen que atender, además, el Santuario del Señor de la Salud –que volvió a ser consumido por las llamas, y que hoy luce traje de gala. Su día grande es el 14 de noviembre.

Sin embargo, la fiesta mayor, en cuanto a rumbosa, es la que se organiza  durante el último mes del año. Todos los días, a partir del primero de diciembre, las romerías anteceden a las celebraciones litúrgicas, antes de las lúdicas. Es que han vuelto muchos de los que han emigrado. ¡Ni para qué hacer comparaciones con las demás fechas de fiestas. Estas son las grandes!  Con menos brillo, sin faltar el entusiasmo, los fieles de este lugar recuerdan, cada 19 de marzo, al Santo Cristo . Febrero 2, encienden velas y maderos en honor de La Candelaria, fiesta tradicional entre los pueblos de la sierra.

Gastronomía y turismo

Por sus condiciones naturales el municipio cuenta con lugares propios para el desarrollo turístico, el cual constituye una actividad de vital importancia, para el desarrollo económico. Cuenta con el Lago de Camécuaro, el Parque Nacional, una Zona Arqueológica y manantiales. La actividad artesanal también juega un importante rol, sobre todo en la región de la montaña: Patamban y sus alfareros tienen  bien ganada fama, en la región, el país y el extranjero.

La comida típica del municipio, son: el Churipo, los uchepos, la camata -putzuti (atole de grano), la barbacoa de borrego y las corundas.  Hay que venir a este paradisíaco pueblo y visitar  los centros turísticos como: el Lago de Camécuaro, el Parque Nacional de Camécuaro, la Zona Arqueológica, manantiales y balnearios.

Pero, venir a Tangancícuaro e irse sin probar las carnitas, es pecado mortal.

 
 
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Complemento a “Puebleando por Tangancícuaro” (Guía,  8  y 15 de Sept.)

 

Templo de la Divina Providencia * El Proyecto de Asilo de Ancianos * Próspera Secundaria regional *

 Colonia El Refugio * Cupátziro,  una maravilla

(Complemento)

Por Benjamín González Oregel

Tangancícuaro de Arista, Mich.,–  Don José Antonio Torres Partida, párroco de la Divina Providencia,  me había dicho para Puebleando por Tangancícuaro “¡venga para que conozca la parte bonita de Tangancícuaro!”, luego de haber leído que el señor cura del lugar era el chavindense padre Nacho Gil Moreno. Jamás imaginé que en esta cabecera del municipio hubiese otra parroquia.

Respondiendo a la invitación

En cuanto el par de motociclistas detiene  sus motocicletas, y uno de ellos me indica que hemos llegado al lugar que busco, creo estar lejos de Michoacán. Frente a mí aparecen imágenes y visiones propias de sitios, de ciudades muy alejadas de mi querido Estado. Lo que mis ojos ven nada tiene que ver con los paisajes de los pueblos y ciudades de esta parte del occidente del país. El tipo de construcciones, la amplitud de la calle y la extensión de la misma –que parece perderse, sin desviación ninguna, más allá de las montañas que la separan de la Meseta– , me recuerda mis estancias en lugares como Culiacán, Ciudad Obregón, o hasta en alguna ciudad de California. Pero me encuentro en Tangancícuaro de Arista, frente a la iglesia de la Divina Providencia.

Entre iglesias

–Esta es la iglesia que busca –señala uno de los  atentos policías que me han guiado desde el centro del poblado, y que junto con su pareja se dispone a continuar su rondín.

Para colmo, a esta hora del día, con la amplia avenida desolada, las puertas del sagrado recinto parecen estar cerradas. Camino unos cuantos metros –creo que hacia el sur, sobre la banqueta en cuya acera se levanta la moderna construcción– y al descubrir que un portón permanece entreabierto, lo traspongo. Subo unos cuantos escalones y, de pronto, me encuentro a la puerta de la nave eclesial. Lo que veo, me deja boquiabierto. ¡Qué estancia más digna para visitar a Dios!

Luego de una breve mirada, vuelvo sobre mis pasos y salgo a la calle. Desde allí, auxiliado por un grueso y pesado aro metálico, que cuelga de una puerta, llamo. Casi al instante aparece el sacerdote. Me invita a pasar. Subimos a la azotea de la casa, a través de una laberíntica escalera. Las vistas que se me ofrecen, desde ese sitio, son espléndidas: “Aquel es el cerro de Patamban, detrás de esa montaña se encuentra Purépero, aquel cerro es el de Tlazazalca. La gente de aquí gusta pasear, los domingos, por esa loma… “, afirma el anfitrión, mientras señala con su dedo y su brazo alargados, los distintos puntos. Pero también advierto que, nada más cruzar la amplia avenida, se levanta una modesta capilla donde los hermanos pentecostales se reúnen.

Para presumir

Volvemos al interior de la iglesia. La exposición que hace revela que sabe lo que tiene en sus manos: en la nave –dispuesta para que el visitante no se distraiga durante su estancia–  caben 600 personas. Hay bancas, como las tradicionales, para los jóvenes, para los ancianos y los enfermos; hay butacas de fibra de vidrio recubiertas con suaves materiales plásticos. Encima, más allá del amplio portón, hay un mezanine donde se instalan los miembros del coro. El altar y el retablo, son para presumir. Todo, bañado por la abundante luz que dejan pasar los hermosos vitrales que se encuentran en lo alto de los muros, por todos los costados del edificio. Entre las imágenes, sobresale un crucifijo que pende a un costado del retablo y que, en estos días, resalta si tomamos en cuenta la vertical Bandera, con sus hermosos colores, que nos recuerda que estamos en Septiembre, el mes de la Patria. Esto es obra del padre Belmontes, me dice el párroco.

Tata Keri

En uno de los espacios libres que quedan dentro de la iglesia, es posible ver una maqueta. Se trata del proyecto Tata Keri, que quiere decir: papá viejo, abuelo. Es obra de los arquitectos José Luis Oropeza López y su esposa Lourdes Galicia Rivera –y del que GUÍA dio cuenta hace unos días–.  En el modelo a escala, también aparecen los nombres de Guillermo Adso Fernández Arceo, José Luis Menchaca Cruz, Silvia Angélica Peña Gil y el ingeniero Miguel Ángel Mendoza Muñíz. “Para todo esto, no estoy pagando ni un solo centavo”, señala el sacerdote.

De acuerdo a las palabras de don José Antonio Torres Partida, en este lugar podrán vivir ancianos de todos los puntos y pueblos del Estado. “En Los Reyes –donde fue párroco–, hice un asilo de ancianos. Es el más grande de Michoacán, el más bonito, llamado El Buen Samaritano. Fue iniciativa mía. Allí tenemos ancianos de Uruapan, Purépero, Maravatío, Apatzingán, Los Reyes, Zamora, Tangancícuaro; de todos lados. No se le cierra la puerta a ningún anciano, en un asilo”. Este asilo está pensado para albergar a gente pobre. Pero la gente, los ancianos que tengan posibilidades económicas y quieran ir allí, pagarán una cuota. “Pero, la idea es de que sea para gente pobre”. Se tiene pensado que el número de residentes sea de hasta 54 personas.

Peso a peso, casa por casa

De acuerdo con la maqueta –donde se observa un quiosco, “porque a los ancianos no les gusta estar encerrados, les gusta estar en las plazas”–, y según lo confirmó el propio presbítero, el espacio a construirse no es nada pequeño; abarcará una hectárea. Regalo del señor Salvador Fernández Zamora, se encuentra al lado poniente de la cabecera municipal. En el modelo influyó el espacio creado en Los Reyes, “los arquitectos fueron a ver el de Los Reyes”, por lo que el proyecto es algo parecido, indica don José Antonio. Aunque admite que en “hermosura, va a superar al de Los Reyes”.  Afirma que para la construcción y mantenimiento del asilo, ha conseguido que empresarios y políticos se comprometan con sus donativos. “Hoy, precisamente, fuimos reconocidos como Asociación Civil”, para que las donaciones sean deducibles de impuestos.

Hemos hablado con empresarios. Están dispuestos a apoyar para la realización de esta obra. Pero, lo “más importante es que estas obras se hacen peso a peso. Las hace la gente, peso a peso. En todos los negocios vamos a poner alcancías. Vamos a recolectar casa por casa, cada 8 días. Tenemos alcancías en las iglesias. No nos preocupa mucho lo de la construcción. Sabemos que hay que empezar y, según el ánimo que le ponga la gente, así vamos a acabar”.

El Tangancícuaro más hermoso

Platicar con don José Antonio es agradable, muy ameno. Además, se trata de un hombre que se preocupa por lo que acontece en su parroquia. Seguramente son muchos los políticos con los que cultiva buenas relaciones –posiblemente de amistad–, ahora que,  por lo visto, éstos se han atrevido a dejar, arrinconados, esos prejuicios que siguieron a la Guerra Cristera, sobre todo en algunas regiones del occidente de México. Y si traigo a cuento lo anterior se debe a que es notoria esa posible relación.

Días ante, el párroco me había asegurado que el Tangancícuaro más hermoso era el que se asentaba en los terrenos que su parroquia abarcaba. Para confirmarlo, nos dimos una vueltecita, en su propia camioneta.

La primera gran diferencia es que las calles, en este Tangancícuaro moderno, son amplias, a más de muy limpias. Se nota que quienes aquí habitan suelen pasar la escoba cada mañana. Contrariamente a lo que sucede en el centro, no son visibles –por lo tanto no hay molestias–  los tapones y atascos automovilísticos que se sufren en el centro de la población, sobre todo en la parte más vieja.

La Secundaria más grande del Estado

A menos de 500 metros, apenas se deja la amplia calzada por la que se va rumbo a Patamban,  Charapan,  Uruapan y más abajo, allá por Tierra Caliente, se observa una gran explanada, salpicada de altos árboles. Es la escuela secundaria “más grande del Estado”, dice el sacerdote. Se trata de un plantel en el que la mística es el trabajo. “Es raro que haya paros en esta secundaria. Ahora que los hubo en todo Michoacán, esta secundaria siguió trabajando”, señala. Hay una buena dirección en la institución y “parece que la educación que se brinda a los estudiantes es de calidad”. Hasta sus aulas, cada mañana, acuden estudiantes de los Once Pueblos, de Patamban y de Zamora. De esta última, vienen 2 camiones con muchachos a estudiar a esta secundaria. Sin contar a los que acuden procedentes de las comunidades del municipio: San Antonio, Gómez Farías, Ocumicho, Etúcuaro. Me han dicho que hay cerca de mil alumnos, repartidos en 2 turnos”. Se trata de la secundaria número 23, indica el clérigo.

Desde la calle, son visibles las instalaciones con que cuenta la institución: canchas deportivas, bajo techo y a cielo abierto: canchas para voleyball, basketball y futbol. Además de los edificios en las que se ubican las aulas.

El Refugio, colonia

En el plan original, el que habíamos acordado, nos habíamos planteado visitar el ojo de agua de Cupátziro, para que conociésemos, los lectores y este corresponsal, un lugar paradisíaco. Camino  hacia ese sitio,  se nos atraviesa una colonia nueva, conocida con el nombre de El Refugio.

En este lugar, cuenta el anfitrión, habita gente procedente de un rancho, que se encontraba en el municipio de Angamacutiro, llamado El Refugio. El gobierno construyó una presa y esta obra inundó el caserío –al parecer la presa se construyó en 1970, y lleva por nombre Melchor Ocampo–. Entonces, el constructor –el Ejecutivo– se vio forzado a darles tierra. Y se las dio en Tangancícuaro. Les construyó las casas y la gente, procedente de aquel rancho, bautizó al nuevo asentamiento con el nombre de colonia El Refugio.

A leguas se adivina que los refugiados salieron beneficiados con el cambio. Ya que, a más de las viviendas, el gobierno los dotó  de mejores tierras, en la fértil llanada que circunda a esta población. Ellos, por su parte, construyeron una ermita “esta” –y me señala con el dedo la iglesia–, dedicada a la Virgen del Refugio. “No se olvidaron de su patrona”, advierte el pastor, cuando el vehículo pasa frente a la iglesia. Es una más, entre las 5 iglesias que debe atender el sanjosefino sacerdote.

–Y ¿cómo le hace? –le pregunto.

–¡Así, a la carrera! –entre risas me responde.

–¿No tiene vicario?

–No, los vicarios están escasos. No hay muchas vocaciones. Pero mire, es una colonia bonita, habitada por gente contenta. Les fue bien. Estas tierras son mejores. Por otro lado, la gente, aquí en Tangancícuaro, no vive con mucha pobreza. Muchos de los habitantes de la misma  ya nacieron aquí, pero la gente grande llegó de El Refugio.

Pero no están solos los habitantes del refugio en esta parte de la cabecera del municipio, tienen como vecinos a los afiliados a la propriísta asociación llamada Antorcha Campesina, compuesta por ciudadanos de cualquier lado de la República.

Cupátziro, una maravilla

La fracción donde se encuentran los manantiales de Cupátziro está  cercada y se ubica frente a la porción donde se levanta la capilla de la Virgen del Refugio.  A simple vista, el visitante se da cuenta que se trata de un sitio bien atendido, protegido. Limpio en su interior, sólo se advierten algunas hojas que han caído de los frondosos y verdes árboles que allí crecen: sabinos y Sauces.  Una batería de bombas –5 ó 6– se encarga de la extracción y propulsión del agua con que se llena la red de agua potable con que cuenta la población, que ya no es chica. Bien asegurado, el sitio cumple con lo que había sentenciado el párroco de la Divina Providencia: “este ojo de agua, es más bonito que el mismo Camécuaro”. Y a la verdad no faltaba. Cupátziro es una maravilla, merced a sus manantiales color esmeralda. Y lo mejor, conforme se observa el conjunto, se advierte que esto fue descubierto y tenido en cuenta hace muchos años, por todos los que han tenido alguna responsabilidad en el municipio, a lo largo de los tiempos.

La calle Adoquinada –así es nombrada entre los moradores de la Villa–, que corre sobre uno de los costados del predio donde brotan los  azulados veneros del vital líquido, reconfirma lo anterior, por si quedasen dudas.  En épocas de estío, cuando los rayos solares queman, debe ser una delicia caminar bajo la sombra de los cientos de fresnos centenarios que delinean y refrescan los miles de adoquines que la cubren. No se trata de un espacio angosto. Al contrario. Aquí, cuentan los habitantes, se le llamó y conoció, mucho tiempo ha, como El Callejón. Son visibles algunos huecos, dejados por la incuria, tal vez,  o la necesidad de los propietarios de los terrenos aledaños para ingresar a sus viviendas, quienes tuvieron que cortar algunos especímenes de estos árboles.

Gente trabajadora, no es pueblo pobre

Conforme se transita por esta parte de la población, uno cae en la cuenta de que Tangancícuaro es más hermoso de lo que deja ver desde la carretera federal. Además, asegura el presbítero, la gente es muy trabajadora; sin dejar de lado que, metidos en la globalización, este paraíso michoacano no ha escapado a la avaricia de las transnacionales, “las que se llevan la mayor parte del dinero”, producto de la generosidad de la tierra.

A simple vista uno advierte que no se trata de un pueblo pobre. La generalidad de las viviendas nos habla de que los habitantes de este lugar disfrutan de un nivel económico bueno, sobre todo los que habitan en la parte que corresponde, en lo eclesiástico, a la parroquia de la Divina Providencia. Aunque, bueno es precisar, que hacia el centro de la población, las casas de adobe con tejados a dos aguas, no son extrañas. Tanto que, por momentos, me recuerdan a la hermosa Santa Inés, un pueblo serrano en cuya formación  también intervinieron tangancicuarenses. Tal vez de allí la semejanza en sus construcciones.

Y mientras recorremos los límites de la circunscripción parroquial, el sacerdote, nacido en San José de Gracia, Michoacán, refiere que, como pastor, ha ejercido su ministerio en las parroquias de Los Reyes durante 18 años, Penjamillo una docena de calendarios y “aquí apenas voy a cumplir 4”.

Birria de lengua y buñuelos, únicos

Cuenta el párroco que, contrariamente a la información que publiqué hace días en un Puebleando, la comida típica del lugar no es la que yo anoté. Esa variedad corresponde a los pueblos de la sierra. Lo que aquí se acostumbra y que da fama a la cocina lugareña, es la “birria de lengua de res, y los buñuelos”. Se trata de una birria especial, que gusta a los habitantes de Zamora. “Porque yo no la he visto en ningún lugar, solamente aquí”.

Complemento a “Puebleando por Tangancícuaro” (Guía,  8  y 15 de Sept.)

Templo de la Divina Providencia * El Proyecto de Asilo de Ancianos * Próspera Secundaria regional *

 Colonia El Refugio * Cupátziro,  una maravilla

Por Benjamín González Oregel

Tangancícuaro de Arista, Mich.,–  Don José Antonio Torres Partida, párroco de la Divina Providencia,  me había dicho para Puebleando por Tangancícuaro “¡venga para que conozca la parte bonita de Tangancícuaro!”, luego de haber leído que el señor cura del lugar era el chavindense padre Nacho Gil Moreno. Jamás imaginé que en esta cabecera del municipio hubiese otra parroquia.

Respondiendo a la invitación

En cuanto el par de motociclistas detiene  sus motocicletas, y uno de ellos me indica que hemos llegado al lugar que busco, creo estar lejos de Michoacán. Frente a mí aparecen imágenes y visiones propias de sitios, de ciudades muy alejadas de mi querido Estado. Lo que mis ojos ven nada tiene que ver con los paisajes de los pueblos y ciudades de esta parte del occidente del país. El tipo de construcciones, la amplitud de la calle y la extensión de la misma –que parece perderse, sin desviación ninguna, más allá de las montañas que la separan de la Meseta– , me recuerda mis estancias en lugares como Culiacán, Ciudad Obregón, o hasta en alguna ciudad de California. Pero me encuentro en Tangancícuaro de Arista, frente a la iglesia de la Divina Providencia.

Entre iglesias

–Esta es la iglesia que busca –señala uno de los  atentos policías que me han guiado desde el centro del poblado, y que junto con su pareja se dispone a continuar su rondín.

Para colmo, a esta hora del día, con la amplia avenida desolada, las puertas del sagrado recinto parecen estar cerradas. Camino unos cuantos metros –creo que hacia el sur, sobre la banqueta en cuya acera se levanta la moderna construcción– y al descubrir que un portón permanece entreabierto, lo traspongo. Subo unos cuantos escalones y, de pronto, me encuentro a la puerta de la nave eclesial. Lo que veo, me deja boquiabierto. ¡Qué estancia más digna para visitar a Dios!

Luego de una breve mirada, vuelvo sobre mis pasos y salgo a la calle. Desde allí, auxiliado por un grueso y pesado aro metálico, que cuelga de una puerta, llamo. Casi al instante aparece el sacerdote. Me invita a pasar. Subimos a la azotea de la casa, a través de una laberíntica escalera. Las vistas que se me ofrecen, desde ese sitio, son espléndidas: “Aquel es el cerro de Patamban, detrás de esa montaña se encuentra Purépero, aquel cerro es el de Tlazazalca. La gente de aquí gusta pasear, los domingos, por esa loma… “, afirma el anfitrión, mientras señala con su dedo y su brazo alargados, los distintos puntos. Pero también advierto que, nada más cruzar la amplia avenida, se levanta una modesta capilla donde los hermanos pentecostales se reúnen.

Para presumir

Volvemos al interior de la iglesia. La exposición que hace revela que sabe lo que tiene en sus manos: en la nave –dispuesta para que el visitante no se distraiga durante su estancia–  caben 600 personas. Hay bancas, como las tradicionales, para los jóvenes, para los ancianos y los enfermos; hay butacas de fibra de vidrio recubiertas con suaves materiales plásticos. Encima, más allá del amplio portón, hay un mezanine donde se instalan los miembros del coro. El altar y el retablo, son para presumir. Todo, bañado por la abundante luz que dejan pasar los hermosos vitrales que se encuentran en lo alto de los muros, por todos los costados del edificio. Entre las imágenes, sobresale un crucifijo que pende a un costado del retablo y que, en estos días, resalta si tomamos en cuenta la vertical Bandera, con sus hermosos colores, que nos recuerda que estamos en Septiembre, el mes de la Patria. Esto es obra del padre Belmontes, me dice el párroco.

Tata Keri

En uno de los espacios libres que quedan dentro de la iglesia, es posible ver una maqueta. Se trata del proyecto Tata Keri, que quiere decir: papá viejo, abuelo. Es obra de los arquitectos José Luis Oropeza López y su esposa Lourdes Galicia Rivera –y del que GUÍA dio cuenta hace unos días–.  En el modelo a escala, también aparecen los nombres de Guillermo Adso Fernández Arceo, José Luis Menchaca Cruz, Silvia Angélica Peña Gil y el ingeniero Miguel Ángel Mendoza Muñíz. “Para todo esto, no estoy pagando ni un solo centavo”, señala el sacerdote.

De acuerdo a las palabras de don José Antonio Torres Partida, en este lugar podrán vivir ancianos de todos los puntos y pueblos del Estado. “En Los Reyes –donde fue párroco–, hice un asilo de ancianos. Es el más grande de Michoacán, el más bonito, llamado El Buen Samaritano. Fue iniciativa mía. Allí tenemos ancianos de Uruapan, Purépero, Maravatío, Apatzingán, Los Reyes, Zamora, Tangancícuaro; de todos lados. No se le cierra la puerta a ningún anciano, en un asilo”. Este asilo está pensado para albergar a gente pobre. Pero la gente, los ancianos que tengan posibilidades económicas y quieran ir allí, pagarán una cuota. “Pero, la idea es de que sea para gente pobre”. Se tiene pensado que el número de residentes sea de hasta 54 personas.

Peso a peso, casa por casa

De acuerdo con la maqueta –donde se observa un quiosco, “porque a los ancianos no les gusta estar encerrados, les gusta estar en las plazas”–, y según lo confirmó el propio presbítero, el espacio a construirse no es nada pequeño; abarcará una hectárea. Regalo del señor Salvador Fernández Zamora, se encuentra al lado poniente de la cabecera municipal. En el modelo influyó el espacio creado en Los Reyes, “los arquitectos fueron a ver el de Los Reyes”, por lo que el proyecto es algo parecido, indica don José Antonio. Aunque admite que en “hermosura, va a superar al de Los Reyes”.  Afirma que para la construcción y mantenimiento del asilo, ha conseguido que empresarios y políticos se comprometan con sus donativos. “Hoy, precisamente, fuimos reconocidos como Asociación Civil”, para que las donaciones sean deducibles de impuestos.

Hemos hablado con empresarios. Están dispuestos a apoyar para la realización de esta obra. Pero, lo “más importante es que estas obras se hacen peso a peso. Las hace la gente, peso a peso. En todos los negocios vamos a poner alcancías. Vamos a recolectar casa por casa, cada 8 días. Tenemos alcancías en las iglesias. No nos preocupa mucho lo de la construcción. Sabemos que hay que empezar y, según el ánimo que le ponga la gente, así vamos a acabar”.

El Tangancícuaro más hermoso

Platicar con don José Antonio es agradable, muy ameno. Además, se trata de un hombre que se preocupa por lo que acontece en su parroquia. Seguramente son muchos los políticos con los que cultiva buenas relaciones –posiblemente de amistad–, ahora que,  por lo visto, éstos se han atrevido a dejar, arrinconados, esos prejuicios que siguieron a la Guerra Cristera, sobre todo en algunas regiones del occidente de México. Y si traigo a cuento lo anterior se debe a que es notoria esa posible relación.

Días ante, el párroco me había asegurado que el Tangancícuaro más hermoso era el que se asentaba en los terrenos que su parroquia abarcaba. Para confirmarlo, nos dimos una vueltecita, en su propia camioneta.

La primera gran diferencia es que las calles, en este Tangancícuaro moderno, son amplias, a más de muy limpias. Se nota que quienes aquí habitan suelen pasar la escoba cada mañana. Contrariamente a lo que sucede en el centro, no son visibles –por lo tanto no hay molestias–  los tapones y atascos automovilísticos que se sufren en el centro de la población, sobre todo en la parte más vieja.

La Secundaria más grande del Estado

A menos de 500 metros, apenas se deja la amplia calzada por la que se va rumbo a Patamban,  Charapan,  Uruapan y más abajo, allá por Tierra Caliente, se observa una gran explanada, salpicada de altos árboles. Es la escuela secundaria “más grande del Estado”, dice el sacerdote. Se trata de un plantel en el que la mística es el trabajo. “Es raro que haya paros en esta secundaria. Ahora que los hubo en todo Michoacán, esta secundaria siguió trabajando”, señala. Hay una buena dirección en la institución y “parece que la educación que se brinda a los estudiantes es de calidad”. Hasta sus aulas, cada mañana, acuden estudiantes de los Once Pueblos, de Patamban y de Zamora. De esta última, vienen 2 camiones con muchachos a estudiar a esta secundaria. Sin contar a los que acuden procedentes de las comunidades del municipio: San Antonio, Gómez Farías, Ocumicho, Etúcuaro. Me han dicho que hay cerca de mil alumnos, repartidos en 2 turnos”. Se trata de la secundaria número 23, indica el clérigo.

Desde la calle, son visibles las instalaciones con que cuenta la institución: canchas deportivas, bajo techo y a cielo abierto: canchas para voleyball, basketball y futbol. Además de los edificios en las que se ubican las aulas.

El Refugio, colonia

En el plan original, el que habíamos acordado, nos habíamos planteado visitar el ojo de agua de Cupátziro, para que conociésemos, los lectores y este corresponsal, un lugar paradisíaco. Camino  hacia ese sitio,  se nos atraviesa una colonia nueva, conocida con el nombre de El Refugio.

En este lugar, cuenta el anfitrión, habita gente procedente de un rancho, que se encontraba en el municipio de Angamacutiro, llamado El Refugio. El gobierno construyó una presa y esta obra inundó el caserío –al parecer la presa se construyó en 1970, y lleva por nombre Melchor Ocampo–. Entonces, el constructor –el Ejecutivo– se vio forzado a darles tierra. Y se las dio en Tangancícuaro. Les construyó las casas y la gente, procedente de aquel rancho, bautizó al nuevo asentamiento con el nombre de colonia El Refugio.

A leguas se adivina que los refugiados salieron beneficiados con el cambio. Ya que, a más de las viviendas, el gobierno los dotó  de mejores tierras, en la fértil llanada que circunda a esta población. Ellos, por su parte, construyeron una ermita “esta” –y me señala con el dedo la iglesia–, dedicada a la Virgen del Refugio. “No se olvidaron de su patrona”, advierte el pastor, cuando el vehículo pasa frente a la iglesia. Es una más, entre las 5 iglesias que debe atender el sanjosefino sacerdote.

–Y ¿cómo le hace? –le pregunto.

–¡Así, a la carrera! –entre risas me responde.

–¿No tiene vicario?

–No, los vicarios están escasos. No hay muchas vocaciones. Pero mire, es una colonia bonita, habitada por gente contenta. Les fue bien. Estas tierras son mejores. Por otro lado, la gente, aquí en Tangancícuaro, no vive con mucha pobreza. Muchos de los habitantes de la misma  ya nacieron aquí, pero la gente grande llegó de El Refugio.

Pero no están solos los habitantes del refugio en esta parte de la cabecera del municipio, tienen como vecinos a los afiliados a la propriísta asociación llamada Antorcha Campesina, compuesta por ciudadanos de cualquier lado de la República.

Cupátziro, una maravilla

La fracción donde se encuentran los manantiales de Cupátziro está  cercada y se ubica frente a la porción donde se levanta la capilla de la Virgen del Refugio.  A simple vista, el visitante se da cuenta que se trata de un sitio bien atendido, protegido. Limpio en su interior, sólo se advierten algunas hojas que han caído de los frondosos y verdes árboles que allí crecen: sabinos y Sauces.  Una batería de bombas –5 ó 6– se encarga de la extracción y propulsión del agua con que se llena la red de agua potable con que cuenta la población, que ya no es chica. Bien asegurado, el sitio cumple con lo que había sentenciado el párroco de la Divina Providencia: “este ojo de agua, es más bonito que el mismo Camécuaro”. Y a la verdad no faltaba. Cupátziro es una maravilla, merced a sus manantiales color esmeralda. Y lo mejor, conforme se observa el conjunto, se advierte que esto fue descubierto y tenido en cuenta hace muchos años, por todos los que han tenido alguna responsabilidad en el municipio, a lo largo de los tiempos.

La calle Adoquinada –así es nombrada entre los moradores de la Villa–, que corre sobre uno de los costados del predio donde brotan los  azulados veneros del vital líquido, reconfirma lo anterior, por si quedasen dudas.  En épocas de estío, cuando los rayos solares queman, debe ser una delicia caminar bajo la sombra de los cientos de fresnos centenarios que delinean y refrescan los miles de adoquines que la cubren. No se trata de un espacio angosto. Al contrario. Aquí, cuentan los habitantes, se le llamó y conoció, mucho tiempo ha, como El Callejón. Son visibles algunos huecos, dejados por la incuria, tal vez,  o la necesidad de los propietarios de los terrenos aledaños para ingresar a sus viviendas, quienes tuvieron que cortar algunos especímenes de estos árboles.

Gente trabajadora, no es pueblo pobre

Conforme se transita por esta parte de la población, uno cae en la cuenta de que Tangancícuaro es más hermoso de lo que deja ver desde la carretera federal. Además, asegura el presbítero, la gente es muy trabajadora; sin dejar de lado que, metidos en la globalización, este paraíso michoacano no ha escapado a la avaricia de las transnacionales, “las que se llevan la mayor parte del dinero”, producto de la generosidad de la tierra.

A simple vista uno advierte que no se trata de un pueblo pobre. La generalidad de las viviendas nos habla de que los habitantes de este lugar disfrutan de un nivel económico bueno, sobre todo los que habitan en la parte que corresponde, en lo eclesiástico, a la parroquia de la Divina Providencia. Aunque, bueno es precisar, que hacia el centro de la población, las casas de adobe con tejados a dos aguas, no son extrañas. Tanto que, por momentos, me recuerdan a la hermosa Santa Inés, un pueblo serrano en cuya formación  también intervinieron tangancicuarenses. Tal vez de allí la semejanza en sus construcciones.

Y mientras recorremos los límites de la circunscripción parroquial, el sacerdote, nacido en San José de Gracia, Michoacán, refiere que, como pastor, ha ejercido su ministerio en las parroquias de Los Reyes durante 18 años, Penjamillo una docena de calendarios y “aquí apenas voy a cumplir 4”.

Birria de lengua y buñuelos, únicos

Cuenta el párroco que, contrariamente a la información que publiqué hace días en un Puebleando, la comida típica del lugar no es la que yo anoté. Esa variedad corresponde a los pueblos de la sierra. Lo que aquí se acostumbra y que da fama a la cocina lugareña, es la “birria de lengua de res, y los buñuelos”. Se trata de una birria especial, que gusta a los habitantes de Zamora. “Porque yo no la he visto en ningún lugar, solamente aquí”.

 
(Tomado de GUIA, Semanario Regional Independiente,
Zamora, Mich., México. www.semanariogia.com.mx )

AMPARO SOLÍS BARRAGÁN

P1040784

https://www.facebook.com/amparo.solisbarragan?fref=pb&hc_location=friends_tab

ARIO DE RAYÓN. En la pluma de Amparo Solís Barragán

Inician trabajos de camino de acceso a CBTA de Ario

·                Obra convenida con el Gobierno del Estado * Inconformidad con parte del proyecto

·

Ario de Rayón, Mich., 2 de mayo de 2013.- La presidenta municipal, Rosa Hilda Abascal Rodríguez, en compañía de integrantes de su equipo de trabajo y de habitantes de esta tenencia, además de alumnos que ya reciben sus clases en el edificio, dio el banderazo de inicio de la construcción del camino de acceso al Centro de Bachillerato Tecnológico y Agropecuario (CBTA), obra en la cual se invertirán más de 3 millones de pesos.

En su mensaje la alcaldesa indicó que se da cumplimiento a un importante proyecto que hará más confortable el arribo de los estudiantes al plantel escolar, que se hizo posible gracias a la suma de esfuerzos entre el gobierno municipal y estatal, al tratarse de una acción convenida ya que el proyecto de construcción del edificio del CBTA no contemplaba el acceso a dicho centro educativo.

Que para este proyecto se tiene un presupuesto de 3 millones 5 mil 707 pesos cantidad de la que la presidencia municipal aporta la suma aproximada de un millón 256 mil pesos y el resto lo invierte el Gobierno del Estado.

La obra de acceso beneficiará a un promedio de 12 mil ciudadanos de manera directa.

Reconoció la participación de los vecinos de la tenencia para que esta importante obra se haya cristalizado.

INCONFORMES

Hay un proyecto de los vecinos que no se tomó en cuenta. En efecto, el Arq. Jaime Escobar, director de Obra Pública del ayuntamiento, en reciente reunión con integrantes del grupo “Comité de lucha”, debido a la inconformidad que externaron los vecinos, se comprometió a que el camino de acceso será una avenida con banquetas de metro y medio de ancho, de concreto, con rampas; ciclopistas de metro y medio por cada lado y arrollo vehicular con asfalto (5 centímetros); al centro un área verde de tres metros de ancho con un pasillo de adoquín con rampas para facilitar el acceso a las personas con capacidades diferentes. Será arbolado tanto al centro como a las orillas (banquetas).

El grupo que ha estado al pendiente de la obra solicitó a los encargados del proyecto tomar en cuenta que el edificio se encuentra al pie del cerro y en tiempo de lluvias el agua bajará directamente por este acceso que lo más indicado sería empedrado ahogado, ya que aguantaría más que el asfalto, o de pavimento hidráulico, a menos que para evitar el deslave por la erosión del agua se esté pensando en hacer zanjas alrededor del edificio para alivianar el paso de las aguas en tiempo de lluvias.

Se espera que al concluir este trabajo, que la alcaldesa se comprometió que será el 29 de julio, ya se tenga programada la inauguración de la obra completa. Pies de foto

Autor:
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En los 50 años de la construcción de la Torre Petrolera de Ario

ARIO DE RAYON, MICH., 18 de marzo de 2013.—Con un sencillo pero significativo acto cívico se celebró en esta tenencia el 75 aniversario de la expropiación petrolera y el 50 de la construcción del primer monumento en México en honor al general Lázaro Cárdenas del Río, conocido en Ario como la torre petrolera.

A las 9 de la mañana. A la cita acudieron pequeñitos de primer grado del turno matutino de la escuela Narciso Mendoza, un grupo de cuarto grado de la escuela Wenceslao Victoria Soto además de un grupo del Centro de Bachillerato Tecnológico y Agropecuario (CBTA) 290 de esta comunidad, acompañados de sus respectivos maestros.

En el acto se hizo alusión a la expropiación petrolera decretada por el general Lázaro Cárdenas del Río en 1938, las  propiedades del petróleo y la riqueza que representa para nuestro país.

El acto cívico se llevó a cabo al pie de la torre petrolera, junto a la casa del profesor Salvador Sotelo, personaje que dejó un legado cultural y arquitectónico bastante importante en la comunidad.

Miembros de la AC Al Rescate del Patrimonio Histórico de Ario, acompañados del jefe de tenencia, Ramón Hernández Ochoa, comisariados ejidales Rafael Reyes Delgado, Francisco Mendoza Murillo y Salvador Cuadra Peña, además de distinguidos representantes de la comunidad como la Sra. Sara Hilario Vargas, quien perteneció al Club Juvenil para la construcción del monumento estuvieron presentes en el evento.

Después de depositar una ofrenda floral en el monumento una integrante de la Asociación Civil dio lectura a un fragmento extraído de la monografía escrita por el profesor rural, sobre la construcción de la torre petrolera,  en el que se destacó lo siguiente:

“Se acercaba el XXV Aniversario de la expropiación petrolera. Con ese motivo se presentó en la escuela un grupo de ex alumnos formados por jóvenes y señoritas, entre ellos iba Sara Hilario Vargas, una muchacha muy entusiasta.

—Maestro —me dijeron—, queremos levantar un monumento a la memoria de la expropiación petrolera ahora que se va a cumplir el vigésimo quinto aniversario…

—Miren, muchachos, van a sufrir mucho por los ataques de gente que no los comprende y de los enemigos encubiertos de la expropiación. Ellos tratarán de hacerlos desistir de su propósito. Sufrirán, y lo más terrible es que ustedes podrían llegar a sentirse impotentes e inútiles a causa de esos embates.

A los tres días celebramos un concurso de los proyectos en dibujo y el aprobado fue el de Adonaí Sotelo, porque reunía los conceptos de la época prehispánica y la actual.

Se giró una circular a los ejidatarios dándoles a conocer el proyecto e invitándolos a que se sumasen a la realización de la obra. Igualmente se hizo con los obreros y el Sindicato de Petroleros Mexicanos; también se invitó al Sindicato de Ferrocarrileros. Todas las circulares llevaban anexo el dibujo del proyecto.

Los ejidatarios respondieron haciendo una aportación económica equivalente a lo que invertirían en materiales, ya que ellos hacían compras de quinientos pesos por ejido, y la ponían a disposición del comité pro construcción del monumento.

La mesa directiva de esta organización juvenil quedó integrada de la siguiente forma: secretario general, Adonaí Sotelo Quezada; secretaria de Actas y Acuerdos y Acción Femenil, Sara Hilario Vargas; secretario de Acción Cívica y Propaganda, Salvador Sosa Zamora; secretario de Extensión Agropecuaria,  Francisco Mendoza Murillo; secretario Tesorero, Adolfo García Ramos.

Se acercaba el 18 de marzo de 1963, el monumento al petróleo estaba terminado y el Club Juvenil lo entregó al comisariado ejidal de Ario, Carlos Esqueda, para que en ese año, en el que se cumplía el XXV aniversario de la expropiación fuera inaugurado.

La inauguración consistió en un desfile en el que participaron las representaciones que mencioné, los niños de la escuela Narciso Mendoza y todo el pueblo. El acto terminó con un programa que se desarrolló junto al monumento. Hubo también mariachis y música que trajeron los ejidatarios”.

También participó la Sra. Silvia Peña, ciudadana muy comprometida con el pueblo, felicitó a la Sra. Sara Hilario ahí presente, por haber sido una líder valiente, ya que en aquellos tiempos era muy difícil la participación de la mujer en todos los ámbitos. También invitó a los niños a ser líderes.

Cabe señalar que estuvo presente en el acto la Dra. Arely Sotelo, hija del diseñador del monumento a Lázaro Cárdenas y nieta del profesor arquitecto Sotelo Arévalo,  constructor del mismo.

También dos de los integrantes del club juvenil que llevaron a cabo la obra, como son la Sra. Sara Hilario y el Sr. Francisco Mendoza, a quienes se les honró como personas comprometidas con la comunidad dando ejemplo de civismo que es necesario conservar en estos tiempos.

Después del acto se le entregó un arreglo floral a la Sra. Sara Hilario como un pequeño reconocimiento por su participación en la construcción y los asistentes posaron para la foto del recuerdo, ya que el 18 de marzo de 1963, hace exactamente 50 años, se inauguró este edificio.

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A principios de febrero se inaugura CBTA 290, en Ario

Por Amparo Solís Barragán

ARIO DE RAYON, Mich., 23 de enero de 2013.‑‑ Con un avance de más del 95% en la construcción, se tiene contemplada la inauguración del edificio del Centro de Bachillerato Tecnológico 290 (CBTA) a principios de febrero en el que seguramente estará al cien por ciento la obra.

La construcción consta de cuatro edificios integrados por 7 aulas, biblioteca, auditorio con capacidad para 110 personas, sala de juntas, baños, sala audiovisual, cisterna, patio cívico, bodega, laboratorio, módulo de tutorías, centro de cómputo y andadores.

Dicha construcción se realizó en 6 hectáreas de tierras donadas por el ejido Lázaro Cárdenas, de Ario, a un costado de la Secundaria Técnica #46, en un panorama meramente natural que estará rodeado por un complejo ecológico, área verde compuesta del césped y árboles que plantarán próximamente además de los que se lograron salvar a la hora de construir.

Cabe señalar que la construcción se hizo en 2 mil metros2, equivalente al 3.3% de las 6 hectáreas, el resto del terreno fértil está destinado para la investigación agrícola y pecuaria en el que se contempla un vivero e invernadero y posiblemente corrales para ganado.

La construcción tiene un presupuesto de entre 24 y 26 millones de pesos, el mobiliario o equipamiento entre 10 y 12 millones, que da un total de 36 a 38 millones de pesos de inversión aproximadamente.

El mobiliario es de tecnología de punta, y consta de mesas de estudio, escritorios, pizarrones, computadoras…

El edificio se podría ocupar inmediatamente después de la inauguración, ya que los alumnos inscritos realizan sus estudios en las casas ejidales de la comunidad agraria Lázaro Cárdenas y Potrerillos que amablemente accedieron a prestar los ejidatarios.

La construcción inició a finales de septiembre y se contemplaba terminarla en diciembre del año pasado, sin embargo por cuestiones climatológicas se atrasó un poco y estará lista a principios de febrero, fecha en que se llevará a cabo la inauguración de dicha obra que estuvo a cargo del Arq. Edgar A. Méndez.

Según el director de CBTA existe un protocolo para recibir la obra sólo si está al cien por ciento terminada.

En información proporcionada por uno de los integrantes del Comité de Lucha, Felipe Peña Verduzco, en Zamora urgía un centro educativo destinado a la agricultura; el más cercano está en Ichán, en la cañada de los 11 pueblos.

Reconoce a la alcaldesa Rosa Hilda Abascal y al gobernador Fausto Vallejo, quienes dieron seguimiento ante el gobierno federal para concretar el proyecto, porque no se dejó escapar el recurso económico que ya estaba etiquetado, y no se conformaron con una “escuela patito”, que era lo más fácil: construir en terreno pequeño para salir del problema. La alcaldesa aceptó la propuesta del comité de lucha y los ejidatarios de construir en un lugar común. “Se le reconoce el sentido común, que no es muy común en los gobernantes y se fue por el proyecto más difícil propuesto por el pueblo, no dio una salida fácil y el pueblo reconoce su apoyo y perseverancia”, comentó Felipe.

A quien también se agradece el apoyo es a la comunidad agraria Lázaro Cárdenas quien decididamente donó el terreno para la construcción, “si no fuera por ellos posiblemente se hubiera perdido el proyecto”, subrayó.

Faltaría de construir la vía de acceso a la escuela, tramo de aproximadamente 400 metros; se sugiere un proyecto sustentable que beneficie al peatón que pueda llegar andando al edificio, con rampas para discapacitados; al ciclista con un área para bicicletas y otra para vehículos.

Antes de concluir la plática con el entrevistado, dijo: “Un reconocimiento a todos los voluntarios que han apoyado nuestra lucha, sin ellos jamás se habría concretado la obra. Su solidaridad ha sido invaluable, entre ellos los ejidatarios de Villafuerte, quienes han donado un terreno para la educación y gracias a ello podemos seguir pensando en un mejor futuro”.

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Histórico desfile en Ario Por primera vez participó CBTA 290

ARIO DE RAYON, Mich., 17 de septiembre de 2012.—El pasado 16 de septiembre se llevó a cabo el desfile conmemorativo del 202 Aniversario del inicio de la lucha por la Independencia de nuestro país, con la particularidad que ahora no participaron los centros educativos Jardín de Niños Fray Servando y Teresa de Mier, primaria Narciso Mendoza en sus dos turnos ni la Secundaria Técnica #46 de la comunidad.

Contrario a la tradición que desde años se venía realizando, este año los directores de los centros educativos mencionados, por intereses particulares, se negaron a participar de los festejos patrios de este año, argumentando inseguridad en el pueblo.

Desdeñaron la invitación que en tiempo y forma les hizo llegar el jefe de tenencia Ramón Hernández Ochoa.

Sin embargo, con decisión, el jefe de tenencia y su equipo de colaboradores organizaron el tradicional Grito del 15 de septiembre en la plaza principal, evento dirigido por los Profrs. Ismael Morales Cervantes y Víctor Pérez Trujillo; además, el desfile del día 16 con los centros educativos que sí estuvieron dispuestos a participar, como fue el caso de la escuela federal Wenceslao Victoria, ubicada en La Calera; el Colegio América, el jardín de niños Estefanía Castañeda, el Grupo Juvenil de la parroquia de Santa Mónica, un grupo de educación inicial del CEDECO, y por primera vez en la historia alumnos del CBTA 290 que gracias al esfuerzo del comité de lucha pro construcción de una prepa en Ario, inició clases en esta comunidad, además de los jinetes del poblado quienes no necesitan invitación ya que siempre están dispuestos a participar.

El desfile estuvo encabezado por las autoridades civiles y ejidales conformadas por las 4 comunidades de Ario, a saber: Comunidades Agrarias Lázaro Cárdenas, Francisco J. Mújica, Potrerillos y Villazapata.

Por supuesto el desfile se engalanó con la presencia de un carro alegórico en el que viajaron la reina Lupita I, y sus princesas Amelia y Mónica.

Los contingentes iniciaron el recorrido por el pueblo que  incluyó la colonia Francisco Sarabia, que en años anteriores se había suspendido por problemas con los vecinos, ahora sin ningún contratiempo, y pese a rumores de inseguridad, se llevó a cabo además por las calles tradicionales para llegar nuevamente al lugar de inicio.

Después de romper filas los integrantes y habitantes en general que se congregaron en la plaza pudieron seguir disfrutando de la música de la banda Ardiente y hasta pusieron en práctica sus habilidades dancísticas, ya que al término de la participación de la banda, el grupo “Terrenal”, integrado por inquietos jóvenes de Ario, regalaron 2 horas de su música.

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Del 25 de julio al 12 de agosto Un Prodevac de 10 en Ario

* Con 325 participantes * Reconocimiento a joven por 10 años de perseverancia

ARIO DE RAYON, MICH., 12 de agosto de 2012.—Con una misa de acción de gracias, oficiada a las 8:30 de la mañana por el Pbro. Jesús Arceo Guerra, llegó a su término el décimo Proyecto de Vacaciones (PRODEVAC) en la parroquia de Santa Mónica.

El templo se vio repleto de inquietos niños y jóvenes que con colorida vestimenta hicieron la procesión de entrada detrás del oficiante. El coro Santa Cecilia fue el encargado de solemnizar la eucaristía.

En su homilía, el P. Jesús se refirió al evangelio del día, que habla del “pan de vida” e invitó a todos a seguir comiendo de este pan para la vida eterna, ya que “hay algunos que hacen su primera comunión y ya nunca más vuelven a comulgar”.

LA INAUGURACIÓN

Durante la inauguración de las actividades, que llevaron por lema “Yo soy el  pan de vida”, el Pbro. Jesús Arceo le dijo a los coordinadores que “la semilla que se siembra tal vez en un futuro va a dar fruto”.

Acudieron 325 niños-adolescentes entre 11 y 15 años, con el apoyo de 43 coordinadores, encabezados por Cristo Jesús Gómez Zamora, Ma. Esther Bueno Vázquez y José Luis Vaca Alvarez, mejor conocido como “Camarena”, quienes fueron los coordinadores generales.

Los participantes fueron repartidos en doce grupos que llevaron los nombres de las tribus de Israel: Simeón, Gad, Judá, Dan, Leví, Rubén, Aser, Zabulón, Benjamín, Manases, Isacar y  Neftalí.

Durante las actividades diarias que iniciaron el 25 de julio, los efusivos participantes, aprovechando las vacaciones de verano, acudían a las 5 de la tarde al curato donde se llevaron a cabo parte de las actividades y algunas otras fueron hechas en las calles del  pueblo, por ejemplo, el desfile de inauguración de las olimpíadas.

EL TEMA

Religioso fue impartido por el Pbro. Jesús Arceo, y  el de los valores humanos, por los coordinadores, caracterizados con obras de teatro (esqueches), además de actividades deportivas como voleibol, basquetbol, ciclismo, carreras de relevos, vencidas y futbol.

Otra de las actividades que llevaron a cabo fue la reforestación en el poblado (información publicada en GUIA de la semana pasada) y la “lunada” donde los asistentes fueron vestidos de “gala” para celebrar el aniversario número 10 del PRODEVAC en la que se hicieron dinámicas y la evaluación del aprendizaje de este año; en la que también compartieron el baile, una cena y el tradicional pastel por los 10 años de vida de este proyecto de vacaciones.

EXPERIENCIA DE “CHAN”

Al término de la celebración eucarística, los coordinadores generales hicieron uso de la palabra para dar a conocer los lugares en que quedaron los equipos, ya que se evalúa participación, disciplina, asistencia, tanto de los niños como de los coordinadores, y como siempre el entusiasmo de todos fue notable.

Antes de dar a conocer el primer lugar, el P. Jesús hizo entrega de una playera al joven José de Jesús Aguilera Navarro, conocido como “Chan”, como reconocimiento por ser el único participante que tiene 10 años en las actividades del Prodevac. Tenía 6 años cuando inició este proyecto y no lo admitían por pequeño, pero él perseveró y hasta la fecha sigue participando; el próximo año ya no será de los integrantes, sino de los coordinadores que tienen el compromiso con los niños.

AGRADECIMIENTOS

José Luis Vaca Alvarez también agradeció a los “bienhechores” del Prodevac, personas del pueblo que han apoyado de alguna manera estas actividades como son Eloísa Gil, María Ochoa, Tere del Río y Antonio Tapia.

Además de 7 personas encargadas de la tiendita (venta de dulces y golosinas), con cuyas ganancias se cubren los gastos de papelería y útiles de limpieza. Asimismo agradeció también a los sacerdotes de la parroquia.

ANTECEDENTES

Cabe señalar que estos “Proyectos de Vacaciones” fueron iniciativa del entonces seminarista Jesús Barragán Bueno, originario de Ario de Rayón, hace 10 años, y que a partir de su ordenación sacerdotal ya no pudo asistir a coordinar estas actividades, pero dada la participación e interés de los niños, jóvenes y adolescentes, un grupo de personas adultas se echó a cuestas este compromiso que a la fecha ha tenido éxito.

El objetivo de estos proyectos de vacaciones, señala Cristo Jesús Gómez Zamora, es entretener a los cientos de niños que están de vacaciones y en lugar de que anden en la calle perdiendo el tiempo aprovechen en aprender algunos temas de evangelización y sobre todo hacer nuevos amigos, tal como lo aseguró Miguel Angel Pahuamba Izarraráz, integrante del equipo Neftalí, quien tiene 3 años participando de estas actividades y dice que es muy divertido, le gustan los juegos que se realizan y ha aprendido a compartir con los demás.

Después de posar para la foto, cada uno de los 12 equipos con sus coordinadores y respectivo banderín, y de invitar a la proyección de la película a las 8:30 de la noche, se clausuraron las actividades de este Proyecto de Vacaciones número 10 en Ario.

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